# Procedimiento para presentar denuncia penal por infracción de propiedad intelectual Cuando hablamos de invertir en mercados extranjeros o expandir operaciones comerciales, hay un tema que muchos emprendedores hispanohablantes suelen pasar por alto hasta que es demasiado tarde: la protección de la propiedad intelectual. No es raro que un empresario mexicano o colombiano llegue a mi despacho con un problema serio: alguien está copiando su producto, usando su marca sin permiso o replicando su tecnología patentada. Y la primera pregunta que me hacen siempre es la misma: "Profesor Liu, ¿y ahora qué hago?" La respuesta corta es: presentar una denuncia penal. Pero el proceso no es tan simple como llenar un formulario. Requiere estrategia, evidencia sólida y conocimiento del sistema legal del país donde ocurrió la infracción. En mis 14 años manejando procedimientos de registro y 12 años asesorando a empresas extranjeras en asuntos fiscales y legales, he visto de todo: desde casos que se resolvieron en semanas hasta otros que se arrastraron por años. La diferencia casi siempre radica en cómo se preparó la denuncia inicial. ## Primer paso: Evaluación de la evidencia

Lo primero que les digo a mis clientes cuando llegan con un caso de infracción es que respiren y no se apresuren. Una denuncia penal mal preparada puede ser desestimada en cuestión de días, y peor aún, puede alertar al infractor para que destruya pruebas. En mi experiencia trabajando con empresas españolas que operan en América Latina, el error más común es querer correr directamente a la fiscalía sin antes hacer un inventario exhaustivo de la evidencia disponible.

La evidencia en casos de propiedad intelectual se divide generalmente en tres categorías: la documental (registros de patentes, marcas, derechos de autor), la material (productos falsificados, muestras, empaques) y la digital (capturas de pantalla, correos electrónicos, registros de transacciones en línea). Cada una requiere un tratamiento distinto. Por ejemplo, en un caso reciente que manejamos para una empresa argentina de maquinaria agrícola, el infractor había copiado no solo el diseño industrial sino también los manuales de usuario. Pudimos demostrar la infracción porque los manuales falsificados contenían errores ortográficos idénticos a los de la versión original registrada años atrás.

Además, es crucial establecer la cadena de custodia de las pruebas. En España y en la mayoría de países latinoamericanos, la evidencia debe ser presentada de manera que se pueda verificar su autenticidad. Recomiendo siempre trabajar con un notario o perito cuando sea posible, especialmente para la recolección de pruebas digitales. Las capturas de pantalla por sí solas rara vez son suficientes en un proceso penal; necesitan un acta notarial que certifique que fueron obtenidas de manera legítima y que no han sido alteradas.

Otro punto que muchos pasan por alto: la evaluación de la cuantía del perjuicio. No basta con decir "me están copiando". El Ministerio Fiscal necesita cifras concretas. ¿Cuántas unidades vendió el infractor? ¿Cuál era el margen de beneficio de tu empresa? ¿Cuánto invertiste en investigación y desarrollo? En un caso que llevamos para una empresa chilena de cosméticos, logramos que el juez dictara una sanción ejemplar porque pudimos demostrar que la falsificación le había costado a la empresa más de 200.000 euros en ventas perdidas durante dos años. Ese dato fue clave.

## Segundo paso: Determinar la jurisdicción competente

Este es un punto que causa mucha confusión, especialmente en inversiones transfronterizas. ¿Dónde se presenta la denuncia? ¿En el país donde está registrada tu propiedad intelectual, en el país donde ocurrió la infracción, o en ambos? La regla general es que la denuncia penal se presenta donde se cometió el delito, pero cuando hablamos de infracciones que ocurren a través de internet o mercados globales, las cosas se complican. En la práctica, lo que recomiendo a mis clientes es analizar primero dónde tiene su sede el infractor y dónde tienen efecto los actos infractores.

En el ámbito del derecho de la Unión Europea, existe una competencia territorial clara: pueden conocer del caso los tribunales del Estado miembro donde se haya producido o pueda producirse el hecho dañoso, o donde la víctima tenga su domicilio social. Pero fuera de la UE, las reglas varían considerablemente. Por ejemplo, en México la Ley de Propiedad Industrial contempla tanto vías administrativas (ante el IMPI) como vías penales (ante el Ministerio Público Federal), y decidir una u otra tiene implicaciones estratégicas importantes. La vía penal requiere un umbral de prueba más alto pero ofrece sanciones más severas, incluyendo prisión.

En mi experiencia con empresas brasileñas y portuguesas, otro factor a considerar es el idioma y la necesidad de traducción jurada de documentos. Si tu registro de propiedad intelectual fue emitido en español y necesitas presentarlo ante un tribunal en Portugal o en algún país de habla portuguesa, tendrás que contratar un traductor oficial. Esto no solo añade costo y tiempo, sino que puede convertirse en un dolor de cabeza si los documentos técnicos tienen terminología especializada. Recuerdo el caso de una empresa gallega que perdió dos semanas de plazo porque la traducción de su patente al portugués fue rechazada por el juez por inexactitudes técnicas.

Además, hay que tener en cuenta los tratados internacionales. España, al igual que la mayoría de países latinoamericanos, es signataria del Convenio de París y del Acuerdo sobre los ADPIC de la OMC. Estos instrumentos garantizan que los derechos de propiedad intelectual registrados en un país miembro pueden ser protegidos en todos los demás, pero los procedimientos específicos de denuncia siguen siendo competencia nacional. En la práctica, esto significa que si un español tiene registrada su marca en la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) y la infringen en Argentina, deberá presentar la denuncia en Argentina, no en España.

## Tercer paso: Preparación de la denuncia formal

Una vez que tienes claras la evidencia y la jurisdicción, llega el momento de redactar la denuncia. Aquí es donde veo que muchas empresas pequeñas y medianas cometen errores que les salen caros. La denuncia penal por infracción de propiedad intelectual no es un documento simple; debe incluir, entre otros elementos, la identificación completa del denunciante y del denunciado (si se conoce), una descripción pormenorizada de los hechos, la indicación de los artículos legales infringidos, y las pruebas que se aportan. En España, el artículo 287 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal exige que la denuncia se presente por escrito, aunque también se admite la comparecencia verbal ante el juez de instrucción.

Un detalle importante: no es lo mismo denunciar que querellarse. La denuncia es más simple y puede ser presentada por cualquier persona afectada, incluso sin asistencia letrada. La querella, en cambio, requiere de abogado y procurador, y debe presentarse ante el juez de instrucción competente. La querella permite ejercer la acusación particular y, por tanto, tener un papel activo en el proceso. La denuncia, en cambio, simplemente pone los hechos en conocimiento de la autoridad para que ella decida si inicia diligencias. En mi práctica profesional, siempre recomiendo a mis clientes que opten por la querella si tienen la capacidad económica para sostenerla, porque les permite controlar mejor el ritmo del procedimiento.

La narración de los hechos debe ser cronológica, precisa y sin ambigüedades. He visto denuncias redactadas por los propios empresarios que son auténticos galimatías, con opiniones personales y juicios de valor mezclados con los hechos. Eso no funciona. El juez o el fiscal necesitan una relación objetiva de los acontecimientos. Por ejemplo, si la infracción consiste en la venta de productos falsificados, conviene detallar: cuándo se detectó la primera venta sospechosa, cómo se obtuvo la muestra, si hubo intentos de comunicación previa con el infractor, cuánto tiempo llevaba ocurriendo la infracción. Cada dato tiene relevancia.

Otro aspecto técnico: la cuantificación de la sanción solicitada. En el ámbito penal, no puedes simplemente pedir "que se haga justicia". Debes solicitar penas concretas (prisión, multa, inhabilitación) y una indemnización civil derivada del delito. Para ello, necesitas un informe pericial que valore el daño. En el caso de una empresa consultora española que asesoré en 2021, el perito determinó que el daño moral y material ascendía a 150.000 euros, pero la parte solicitante inicialmente quiso pedir medio millón. Afortunadamente, logramos ajustar las expectativas: una cifra inflada puede restar credibilidad a toda la querella.

## Cuarto paso: La fase de diligencias preliminares

Presentada la denuncia o querella, se inicia la fase de diligencias preliminares. Esta es la etapa que muchos inversores subestiman porque no ven resultados inmediatos. Sin embargo, es crucial para el éxito final. Durante esta fase, el juez o el fiscal recopilan información adicional, citan a testigos, solicitan informes a los registros de propiedad intelectual y evalúan si existen indicios racionales de criminalidad para continuar con el procedimiento. La duración varía enormemente dependiendo del país y de la carga de trabajo del juzgado. En España, he visto casos que pasaron de diligencias a juicio oral en seis meses, pero también otros que se estancaron por más de dos años.

Aquí es donde la preparación previa marca la diferencia. Si aportaste bien documentadas las pruebas desde el inicio, la fase preliminar se acelera. Si, por el contrario, la denuncia era vaga y genérica, el juez tendrá que llamarte para aclaraciones, pedir informes adicionales y perder tiempo valioso. En una ocasión, una empresa mejicana llegó a nosotros después de que su primera denuncia fuera archivada por "falta de indicios suficientes". Volvimos a presentar con un informe pericial detallado y una investigación de mercado que demostraba la existencia de productos falsificados en tres estados de la república. La diferencia en la presentación fue fundamental.

Durante esta fase también pueden solicitarse medidas cautelares. El precinto de mercancías falsificadas, la suspensión de las actividades del infractor o el bloqueo de cuentas pueden ser herramientas efectivas si se solicitan adecuadamente. Recuerdo un caso de una empresa valenciana de cerámica que intervino un cargamento de piezas falsificadas en el puerto de Valencia antes de que llegara al destino final. Eso fue posible porque, gracias a una investigación preliminar eficiente, el juez autorizó el precinto con base en indicios suficientes de falsedad.

La fase preliminar también es el momento de llamar al infractor a declarar como investigado. Este acto suele ser uno de los más tensos del proceso. He acompañado a varios clientes a estas declaraciones, y siempre les doy el mismo consejo: no intenten resolver los asuntos en el pasillo del juzgado. Ni siquiera miremos a la contraparte. Todo lo que se diga fuera de la sala puede ser usado en contra del proceso. En un caso reciente en Barcelona, el acusado intentó convencer a mi cliente de llegar a un acuerdo económico fuera de los registros, y cuando la jueza se enteró, se puso firme. Eso tensó el proceso.

## Quinto paso: Juicio oral y sentencia

Cuando las diligencias preliminares concluyen y el juez encuentra indicios de delito, se pasa al juicio oral. Esta es la etapa más conocida del proceso, aunque no siempre ocurre. En muchos casos, especialmente cuando la infracción es clara y las pruebas son abrumadoras, la defensa del infractor prefiere negociar una conformidad o un reconocimiento de los hechos para reducir su exposición a penas más severas. En mi experiencia, alrededor del 60% de los casos de infracción de propiedad intelectual que he manejado terminan en conformidad antes del juicio.

Si el juicio sí se celebra, hay que estar preparado para una experiencia larga y agotadora. Las pruebas se practican de nuevo de manera más formal: los peritos explican sus informes, los testigos responden al interrogatorio, y las partes presentan sus conclusiones. El juez puede decidir en el mismo acto o, como es más común, reservarse la decisión y anunciarla en una fecha posterior. La redacción de la sentencia puede tardar semanas incluso meses en algunos juzgados con exceso de carga.

Las sentencias en materia de propiedad intelectual pueden incluir penas de prisión de seis meses a cuatro años, multas proporcionales al beneficio obtenido, y la obligación de indemnizar al denunciante por daños y perjuicios. La ejecución de estas sentencias es otro asunto complejo, especialmente si el infractor no tiene patrimonio en el país. En un caso de una empresa panameña que falsificaba juguetes de una compañía catalana, la sentencia condenó al infractor a pagar 80.000 euros, pero nunca pudimos cobrar porque la empresa había sido disuelta y no tenía activos. La frustración de mi cliente era palpable.

Es importante recordar que una sentencia condenatoria no siempre es el final. El infractor puede apelar, y el proceso de apelación puede tardar otro año o más. Por eso, muchas empresas optan por resolver el asunto en las primeras etapas mediante acuerdos extrajudiciales si el infractor desaparece del mercado y deja de vender los productos. A veces, el objetivo principal es frenar la infracción, no enviar a nadie a prisión. Hay que saber elegir la batalla adecuada.

## Sexto paso: Estrategias de protección preventiva

Si bien el propósito de este artículo es el procedimiento de denuncia penal, quisiera romper una lanza a favor de la prevención. En todos los años que llevo trabajando en este sector, la lección más importante que he aprendido es que la mejor denuncia es la que nunca se necesita presentar. Las empresas que registran sus marcas y patentes en todos los mercados donde operan, que monitorean el uso de su propiedad intelectual de manera regular y que establecen políticas internas claras sobre esta materia, tienen muchas menos probabilidades de enfrentarse a una infracción.

La tecnología es una aliada en esta tarea. Hoy en día existen herramientas de monitoreo digital que rastrean internet en busca de imágenes, textos o productos que puedan infringir tus derechos. Algunas de ellas tienen algoritmos que comparan automáticamente las fotografías de tus productos en plataformas de comercio electrónico como Amazon o Mercado Libre. Implementé este tipo de sistemas para varios clientes en el sector textil, y los resultados fueron sorprendentes. Detectamos tres casos de falsificación en menos de dos meses, y pudimos resolverlos mediante cartas de cese y desistimiento sin necesidad de llegar a la vía penal.

La coordinación con las autoridades aduaneras también es esencial. En la Unión Europea, el sistema de "protección aduanera" permite que las aduanas intervengan y retengan mercancías sospechosas de falsificación, incluso sin una orden judicial previa. Este es uno de los mecanismos más eficaces y menos conocidos entre los empresarios hispanohablantes. El proceso es relativamente sencillo: presentas una solicitud ante la aduana indicando los derechos de propiedad intelectual que posees y los mercados donde tienes autorización para vender. La aduana actúa de oficio cuando detecta una carga sospechosa. En 2022, una empresa española de moda logró detener un cargamento de réplicas de bolsos en el puerto de Algeciras que pretendía ingresar desde Turquía, gracias a esta protección.

Procedimiento para presentar denuncia penal por infracción de propiedad intelectual

Por último, no debemos olvidar que la propiedad intelectual es un activo empresarial más. Necesita inversión, mantenimiento y una estrategia definida. Cuando asesoro a empresas que planean expandirse a nuevos mercados, siempre les pregunto: "¿Cuál es tu presupuesto para proteger tu marca y tus diseños?" La respuesta suele ser un silencio incómodo o una evasiva. Esa es la señal de que están cometiendo un error. Registrar no es suficiente; hay que monitorear y hacer valer los derechos que te otorga el registro. La denuncia penal no es un lujo para las grandes corporaciones; es una herramienta que cualquier empresa con activos intangibles significativos debería tener en su arsenal.

## Conclusión y resumen final

Presentar una denuncia penal por infracción de propiedad intelectual es un procedimiento técnico, largo y no exento de frustraciones. Sin embargo, es el mecanismo más robusto que existe para hacer frente a quienes se aprovechan indebidamente de tus activos intangibles. A lo largo de este artículo, hemos recorrido las etapas esenciales: desde la evaluación de la evidencia y la determinación de la jurisdicción, hasta la preparación de la denuncia formal, las diligencias preliminares, el juicio oral y las estrategias de prevención.

Mi recomendación final para los inversores hispanohablantes es que tomen en serio la protección de su propiedad intelectual desde el primer día. No esperen a que alguien los copie para recién informarse sobre la ley. Aunque este artículo les ha brindado una visión general del procedimiento penal, nada reemplaza el consejo de un abogado especializado en propiedad intelectual que conozca las particularidades del país donde operan. La inversión en asesoría preventiva es mínima comparada con el costo de una infracción no detectada o un litigio mal gestionado. Y recuerden este principio que tantas veces mencioné a mis clientes: la propiedad intelectual no es un gasto, es una inversión en el futuro de su empresa.

## Perspectiva de Jiaxi Finanzas e Impuestos

En Jiaxi Finanzas e Impuestos, llevamos más de 14 años acompañando a empresas extranjeras en sus procesos de expansión global y hemos visto de primera mano las consecuencias de una gestión deficiente de la propiedad intelectual. Más allá del procedimiento penal descrito, nuestro equipo insiste en la importancia de una visión integral que combine la protección jurídica con la planificación financiera y el cumplimiento fiscal. Una denuncia penal puede ser la solución de emergencia, pero la estrategia de largo plazo implica definir estructuras corporativas que segreguen los activos intangibles en entidades dedicadas, lo que facilita tanto su defensa como su monetización mediante licencias o ventas. La propiedad intelectual, bien gestionada, puede convertirse en una fuente significativa de ingresos pasivos y de valoración empresarial.

Esperamos que este artículo haya aclarado muchas de las dudas que tienen los inversores, pero también asumimos que para casos complejos, la mejor opción es siempre un diagnóstico profesional. La próxima vez que se enfrenten a la pregunta de si presentar o no una denuncia, confíen en su instinto y en los datos. Y si necesitan apoyo, ya saben dónde encontrarnos.